Fernando Lederer

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#37 Aspectos fundamentales del establecimiento de metas

In emprendedores, liderazgo, negocio on 7 febrero 2012 at 08:00

El mayor beneficio del establecimiento de metas no es el logro en si mismo, que también, sino la persona en que te conviertes mientras tanto. Por eso los objetivos son tan valiosos. Dan forma a tus aspiraciones, y ponen a punto los recursos necesarios para conseguir cualquier cosa que desees.

Las metas son poderosas porque te llevan a desempeñarte y superarte como nunca, puesto que conseguirlas requiere que seas mucho mejor, que seas más hábil, más inteligente, que te adaptes mejor a los cambios, que hagas más.

Las tres cualidades de todo objetivo que te marques son:

– Inspirador

– Creíble

– Medible

Esto es, debe ser motivador para ti, algo por lo que valga la pena pelear; debe ser algo que puedas hacer, que sea posible, realizable, y para lo que haya tiempo suficiente; y tiene que ser palpable, con fecha de inicio y final, con números y datos suficientes que te permitan verificar y corregir sobre la marcha.

Las metas aportan a tu vida visión a largo plazo. Todos necesitamos metas a largo para superar con éxito los obstáculos que se presentan día a día. La vida funciona de manera que soñamos a largo pero vivimos a corto. Soñamos en futuro pero vivimos en presente, y la realidad es que el presente suele presentar obstáculos, a veces muy difíciles. Afortunadamente existen las metas, para superar esos obstáculos y crecer.

Los aspectos fundamentales que debes saber a la hora de establecer metas son:

Evaluación y reflexión. La única forma razonable de decidir lo que quieres para ti en el futuro es saber primero exactamente dónde estás, en qué momento, qué lugar ocupas. Segundo, cuál es tu nivel de satisfacción en tu situación actual. Sé riguroso en este punto, pues de esto depende toda tu estrategia.
Anhelos. ¿Cuáles son tus más altas aspiraciones? ¿Te has parado a pensar cuáles son los valores de tu vida y lo que realmente quieres lograr? No me refiero a lo que otros quieren para ti, o lo que debes tener o lo que tienes que hacer. Hay ciertos sueños que nacen de lo más profundo de ti mismo, esos objetivos que son sólo tuyos y que dan sentido a tu vida.
S.M.A.R.T. Es un acrónimo inglés que significa Specific, Measurable, Attainable, Realistic, Time-sensible.

  • Specific. Específico. No seas impreciso. Exactamente, ¿qué quieres?
  • Measurable.Medible.Cuantifica el objetivo. ¿Cómo vas a saber cuándo lo has conseguido?
  • Attainable. Asequible. Sé honesto contigo mismo acerca de lo que puedes conseguir a estas alturas de tu vida, y considera tus actuales responsabilidades.
  • Realistic.Realista.Que sea realizable, realista y práctico.
  • Time-sensible. Marco temporal. Dale a tus objetivos un lugar en el tiempo. ¿Cuál es el plazo?

Supervisión. Ten a alguien de confianza que pueda verificar tu evolución y ayudarte a mantener la perspectiva. Un buen supervisor no te dejará caer, y tampoco te dejará dormirte en los laureles.

Ten en cuenta una cosa importante. Una persona media, con una inteligencia media, un talento medio y una educación media puede sobrepasar al genio más brillante que puedas conocer, sólo por tener metas claras y voluntad inquebrantable.

 

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#35 Los 4 hábitos financieros imprescindibles para tu éxito

In emprendedores, liderazgo, negocio on 30 noviembre 2011 at 08:00

Esta semana, mientras trabajaba en la planificación estratégica del proyecto emprendedor de uno de mis clientes, no me he podido resistir a compartir contigo, estimado lector, la información que ahora sigue. Y sí, este cliente tiene nombre y apellidos, pero nos une un contrato de confidencialidad que no me permite revelar su identidad ni los pormenores de nuestra relación profesional. Al menos de momento, y mientras no tenga su autorización, así será; así es siempre cuando me contratan a nivel individual. 

Pero sí puedo decir que se llama Carlos, que es un artista completo, que tiene un CI que se sale de los gráficos, y que tiene todo lo que hay que tener en la cabeza para hacer de su proyecto creativo un negocio próspero. Yo sólo ayudo a ordenar las ideas y darles proyección, a convertirlas en algo real. Que no es poco. 

Vamos al lío. En este post vamos a tocar uno de los temas más importantes para cualquier persona sana: la economía. Creo que el dinero no tiene por qué ser la más alta prioridad de la vida. Pero no tengo ninguna duda de que juega un papel protagonista que impregna todas sus facetas, personales y profesionales, y es necesario aprender a manejarlo como lo que es: una herramienta.

Dependiendo de cómo se use puede traer gozo y felicidad a una vida, pero también ruina. Es necesario que seas plenamente consciente de las oportunidades que te brinda, así como de las trampas que te tiende. Lo cierto es que gracias al dinero se han hecho realidad algunas de las más altas creaciones de la humanidad. Cada día nacen proyectos fenomenales gracias a la aportación de recursos económicos de millones de personas en todo el mundo, incluidos los tuyos. Se construyen negocios, escuelas, infraestructuras, progreso; se organizan la filantropía y la solidaridad que tanto bien hacen a la humanidad. Por otro lado se crean negocios ilegales; la avaricia corporativa e institucional, y la  personal también, campan por sus fueros. Las guerras, las hambrunas… todo gira alrededor del dinero.

Más allá de las noticias que nos asaltan acerca de la economía mundial en los últimos tiempos, me gustaría mostrarte la filosofía que subyace bajo la actitud financiera de quienes emprenden con éxito grandes y prósperos proyectos personales y empresariales, que entienden el dinero como una herramienta que sirve para mejorar la propia vida y la de otros. Propósito: crear riqueza para uno mismo y para los demás.

Esta filosofía, común en esas personas, incluye cuatro hábitos principales:

  1. Deudas NO. Puede ser letal para tus sueños y tus metas. Puede ser letal para tu negocio, para tu futuro financiero, para tu matrimonio. Si quieres una vida próspera y tranquila es necesario que sepas gestionar tus deudas. Si no eres diestro en ello, mejor aleja de ti la idea de endeudarte.
  2. Ahorro. Una de las claves de la riqueza a largo plazo es la disciplina del ahorro. Un firme compromiso de ahorro te puede dar la seguridad y la tranquilidad que necesitas para la vida que quieres llevar.
  3. Inversión. Invertir es diferente a ahorrar. Supone riesgo calculado, y la posibilidad de beneficios. El ahorro y la inversión tienen utilidades distintas, según sean tus metas. En el momento en que destinas parte de tus ingresos a la inversión, activas el proceso de la independencia económica. Tu dinero empieza a trabajar para ti, no tú para tu dinero.
  4. Donación. Donar parte de tus recursos de forma habitual es uno de los principios económicos más sólidos que puedas llegar a aprender. Puede parecerte chocante, pero los que más tienen más lo practican. Donar acelera el logro de objetivos. Te hace más grande de lo que ya eres. No sólo te hace más próspero, sino que te permite disfrutar mejor de tu prosperidad, y ese es el mayor beneficio.

Hay un dicho que reza: Gana todo lo que puedas, ahorra todo lo que puedas, y da todo lo que puedas. Las personas que conocen el poder del dinero para hacer el bien tienen vidas sanas y equilibradas.

Hay que recordar también que el dinero tiene una cara seductora que te vende la idea de que puede resolver todos los problemas. Pero no. Tener dinero (¡y mucho!) está muy bien mientras lleves una vida equilibrada y con objetivos claros. Es muy importante que tú domines el dinero, y no al contrario.

La adopción de estas cuatro disciplinas te garantiza confianza, seguridad y prosperidad. Y recuerda esto: No es cuestión de cantidad, es cuestión de hábito.

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#34 Los 5 principios del pensamiento estratégico

In emprendedores, liderazgo, pensamiento on 10 noviembre 2011 at 13:03

Los principios de la estrategia militar han sido estudiados y desarrollados desde hace al menos 4000 años, cuando el general Sun-Tzu escribió El Arte de la Guerra. Hoy en día, dichos principios se aplican a la planificación y el pensamiento estratégicos, tanto en los individuos como en las organizaciones.
Así que si eres una persona emprendedora y creativa es necesario que aprendas a planificar correctamente. No hagas como casi todo el mundo, que se mueve por reacciones. Por el contrario, planifica y ejecuta sin dejar ningún elemento al azar.

  • El objetivo

El elemento estratégico más importante para el desarrollo de tu proyecto es el objetivo. ¿Qué es exactamente lo que quieres conseguir? Te aseguro que al menos el 80% de los fracasos de personas y negocios es debido a la falta de claridad a la hora de establecer metas y objetivos. Si no tienes objetivo ¿a dónde vas? ¿dónde crees que estarás en cinco años, en diez?

  • Ten una Visión clara

La claridad es la condición primera del pensamiento estratégico. Cuando traces tus objetivos, hazte estas preguntas: ¿Cuál es mi intención? ¿A dónde quiero llegar? ¿Cómo lo hago? ¿Qué estoy dando por hecho y es una suposición? ¿Qué pasa si mis suposiciones son erróneas?

  • No creas en las  suposiciones

Muchas veces, demasiadas, supones que las cosas son como son, o que deberían ser así o asá. Supones que es cierto, que se ha hecho, que ocurrirá. Las personas suponemos mucho porque eso nos protege de cambiar nuestra forma de pensar, nuestras creencias; así evitamos tener que hacer cosas nuevas, es más cómodo. Sin embargo la suposición es la raiz de casi todos los fracasos en la planificación de un negocio, de un emprendimiento, de una vida. La manera de descartar dichos fracasos es que te cuestiones siempre tus suposiciones. Antes de darlas por ciertas recaba todas las pruebas y evidencias que las confirmen o no.

  • Proyecta tu pensamiento

Otro aspecto del pensamiento estratégico es la proyección mental, esto es, viajar hacia adelante y hacia atrás en el tiempo usando la imaginación. Eres una persona creativa, así que imagina que ya has alcanzado tu meta más preciada. Sitúate en ese momento, siente la emoción del logro. Y ahora, desde ahí mira hacia atrás, al presente. ¿Qué ves? ¿Qué cambios se han producido? ¿Qué camino has recorrido? Esta técnica de pensamiento es muy poderosa, úsala y verás.

  • ¿Y todo esto, para qué?

Hacer estrategia requiere buenas razones. ¿Qué sentido tiene tu objetivo? ¿Para qué quieres lograrlo? ¿Por qué merece el esfuerzo y la entrega de tu tiempo y tu energía? ¿Realmente es lo que quieres hacer? ¿Es este el homenaje que te quieres dar como la persona valiosa que eres? ¿Hay algo más importante en lo que podrías trabajar? No empieces a trabajar en ningún objetivo si no puedes contestar a estas preguntas.

Ahora, tu experimento.
Escribe. ¿Qué quieres conseguir? ¿Cuál es tu objetivo? ¿Por qué estás haciendo lo que estás haciendo, y no otra cosa? ¿Podrías estar haciendo otra cosa mejor?
¿Qué estás suponiendo acerca de ti mismo, tu entorno, la situación global? ¿Y si esas suposiciones fueran erróneas? ¿Si pudieras hacer algo por cambiar lo que supones que es cierto, qué harías? ¿A qué esperas?

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#33 El genio como factor de liderazgo

In emprendedores, ideas, liderazgo, propósito on 26 octubre 2011 at 19:11

¿Qué es eso que haces extraordinariamente bien? Piensa en eso que amas tanto hacer que nunca lo podrías considerar un trabajo. Es el propósito de tu vida, tu genio, y si aún no lo has hecho, puedes convertirlo en tu modo de vida, en tu profesión. Lo puedes usar conscientemente en tu negocio, en tu empresa, en tu familia, en cualquier cosa que emprendas.

Para llevar tu genio a la máxima expresión es necesario ejercitarlo, desarrollar habilidades paralelas que lo refuercen, y dedicarte a él en cuerpo y alma. La pregunta es: ¿Cuánto tiempo dedicas efectivamente a ejercitar y utilizar tu genio?

Las personas de éxito creen en su genio, confían en él. Le otorgan un gran valor y lo tienen siempre presente. Están completamente entregadas porque saben que han venido al mundo a servir a través de él, y lo anteponen a cualquier tarea secundaria.

Ahora bien, en el caso de que decidas dedicarte por completo a desarrollar ese genio que llevas dentro, debes saber algo que seguro no aprendiste en la escuela.

¿Eres de esas personas que lo hacen todo? ¿Tienes una casa que organizar, compras que hacer, comida que preparar, llamadas pendientes, facturas por pagar, quizás hijos que llevar al colegio y a judo, ropa que lavar…? Y encima, si eres afortunado tienes un trabajo o un negocio, con su contabilidad, emails, documentos, archivos, informes, visitas, reuniones… Sólo de leer estas líneas puedes terminar agotado.

Hay tantas cosas urgentes que hacer en un día cualquiera, que probablemente ni te paras a pensar un momento si alguna de ellas tiene que ver en verdad con tu genio. ¿O sí?

Todo el tiempo que empleas en realizar tareas que no quieres para ti y no te gustan es tiempo que te quitas para hacer lo que realmente amas hacer. Es necesario que empieces a gestionar tu tiempo de manera que puedas enfocarte en tu propósito.

Empieza por delegar. Ya, ya sé que no es fácil, quién dijo que lo fuera. Quizás tienes miedo a delegar porque eso significa entregar el control. Pero por qué perder el tiempo en esas tareas cuando podrías doblar el tiempo que te dedicas a desarrollar tu genio. Piensa que hay gente que le gusta hacer lo que a ti no, y que lo hace mucho mejor que tú, así que además de ejercitar tu propio genio puedes ayudar a otros con el suyo. ¿No es genial?

Mira, cuando sabes cuál es tu verdadero genio es tu responsabilidad usarlo bien, usarlo a tope y hacerlo en tu propio beneficio y en el de la humanidad entera. Y eso requiere tiempo. Por lo tanto ya puedes aprender a delegar el máximo número de tareas secundarias para poderte dedicar a lo tuyo. Cuando encuentres a alguien que esté dispuesto, hazle saber exactamente lo que quieres y dale la libertad de hacerlo lo mejor que sepa. No seas controlador, déjalo solo, a no ser que el resultado no sea el deseado.

¿Cuáles son esas cosas que te gustaría delegar? ¿Cuánto tiempo empleas a la semana en esas tareas? Imagina que pudieras usar todo ese tiempo en lo que más te gusta hacer mientras otra persona disfruta con eso que tú le has entregado en confianza. ¡Eso es ganar/ganar! 

¿A quién conoces que podría formar parte de tus delegados de confianza?
Las empresas hacen lo mismo, pero lo llaman externalización de servicios.

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Lo mejor para ti.

#32 Definamos conflicto

In emprendedores, liderazgo, negocio on 10 octubre 2011 at 17:06

El conflicto está presente en el devenir diario de todas las organizaciones, ya sean estas familiares, sociales, laborales, empresariales o políticas. No puede ser evitado, ni suprimido, aunque es posible manejarlo para usarlo en nuestro favor mediante el continuo seguimiento de las señales que su existencia emite en la propia organización.

Si no se actúa apropiadamente puede darse la situación en la que el conflicto gestione la organización. El conflicto aparece cuando los resultados dependen directamente de la colaboración entre personas, el trabajo en equipo y la creatividad colectiva, y donde se tiende a descuidar el manejo de las relaciones en favor de un excesivo enfoque a los resultados.

El desacuerdo que nace de la incompatibilidad de intereses, objetivos y valores entre individuos y grupos, y cobra desarrollo cuando éstos se bloquean entre sí para conseguir sus metas, se denomina conflicto organizacional. Algunos de sus efectos negativos son la caída de productividad, merma en la comunicación, desmotivación e insatisfacción. Pero el conflicto en si mismo no tiene por qué ser negativo; puede ser un excelente impulso para el cambio y el crecimiento en la mayoría de los casos. Cuando se gestiona debidamente, el conflicto puede llevar al estímulo de la creatividad y la innovación, y a la mejora de los procesos internos. 

Por otra parte, el conflicto puede ser utilizado para fomentar las buenas relaciones interpersonales basadas en el respeto mutuo. Puede considerarse como fuente de aprendizaje continuo, de nuevos conocimientos y desarrollo positivo de la organización.

A través del tiempo, el conflicto ha sido contemplado de diferentes formas, entre las que se pueden destacar:

Visión tradicional: percibe el conflicto como algo malo, destructivo, nocivo para la organización, y como tal debe ser eliminado. Considera que el conflicto es resultado de una mala comunicación y una falta de confianza, y por tanto hay que evitarlo, así como a las personas involucradas.

Visión humanista: su punto de partida es que el conflicto es algo natural e intrínseco en toda organización. Así que debe ser aceptado, ya que puede llevar a una mejora del desempeño.

Visión interactiva: se basa en que el conflicto debe ser alentado porque tiende a ejercer efectos positivos sobre la organización en forma de competitividad, creatividad e innovación.

Los motivos de conflicto más comunes son los siguientes: personalidades dispares, sistemas de valores dispares, reparto confuso de funciones, recursos limitados, comunicación ineficaz, funciones interdependientes (A no puede hacer su trabajo hasta que B haga el suyo), complejidad organizativa (organizaciones más complejas son más conflictivas), normativas poco realistas, plazos poco realistas, expectativas poco realistas, toma de decisiones colectiva (el conflicto es directamente proporcional al número de personas que participan en la toma de decisión), toma de decisiones basada en consenso (no hay consenso sin conflicto), antiguos conflictos mal gestionados.

También se puede dar a los conflictos diferentes categorías. P.S. Robbins distinguió los conflictos como funcionales y disfuncionales. Conflictos funcionales son aquellos que ayudan a conseguir objetivos y a mejorar el desempeño dentro de las organizaciones. Conflictos disfuncionales son aquellos que frenan o impiden la consecución de objetivos y empeoran el desempeño. No parece fácil asegurar qué conflicto pertenece a una u otra categoría; el mismo conflicto puede no tener la misma importancia en distintos momentos, y puede no tener el mismo significado para las partes involucradas. 

#31 Las cuatro claves del crecimiento personal

In desarrollo personal, emprendedores, liderazgo, motivación on 22 septiembre 2011 at 18:15

Como siempre, esta genial viñeta de Forges me trae al presente una reflexión sobre la evolución del ser humano, no tanto desde el punto de vista antropológico como desde el filosófico.

El crecimiento personal es un viaje vital, no termina de la noche a la mañana. De hecho no termina nunca. Bueno, sí, cuando tu crédito en el planeta Tierra queda cancelado. Ciao, adiós, bye bye. La clave es que paso a paso te vas convirtiendo en alguien  mejor. Acción tras acción, día tras día. Es un viaje porque es a la vez un proceso y un destino, y con cada etapa que concluye aparece una nueva que te lleva a la siguiente. Es un viaje porque es aventura, porque es duro a veces y divertido también. Quizás sientas impaciencia por llegar, pero mientras viajas progresas, y avanzas hacia tus objetivos.

Ahora bien, ¿cuáles son las claves del CP? Es una gran pregunta, a cuyas respuestas debes prestar atención dentro de ti.

Puedes verlo como una llamada a muchos que muy pocos reconocen. Esta llamada invita a hacer preguntas que la mayoría no se plantea. ¿Qué tal si decido plantearme mayores metas? ¿Qué tal si decido cambiar cosas de mí que no me satisfacen? ¿Qué tal si decido impactar positivamente en la vida de los demás? Así que a través de esas extrañas preguntas una nueva vida se abre ante tus ojos. ¿Por qué? Porque esas preguntas te dan visión y oportunidad. Se puede decir que el CP presenta un mundo de oportunidades para ti y tu entorno.

El CP requiere un plan. Las mejores cosas de la vida están corriente arriba, pero el flujo natural de la vida es corriente abajo, así que necesitas un plan que te ayude a llegar donde deseas.

Además, el CP consiste en asociación e influencia. Todo a nuestro alrededor nos afecta, lo que leemos, lo que vemos, lo que decimos, lo que escuchamos, las personas con quienes nos relacionamos, todo juega un papel en el modo en que vemos el mundo y sobre todo a nosotros mismos.

También el CP es aprendizaje y autoeducación. Cada parte de tu plan requiere que seas un discípulo abierto y disciplinado.

Y lo mejor de todo, el CP se trata de la celebración de cada logro como una victoria única, merecida y divertida. Con cada objetivo conseguido aprenderás a celebrar tu progreso. La recompensa será mayor cuanto mayor sea el logro, esto es parte esencial del viaje.

 

#30 Las 5 cualidades más comunes de las personas de éxito

In coaching, emprendedores, liderazgo, motivación on 5 septiembre 2011 at 11:33

Una de las investigaciones acerca de la inteligencia emocional, llevado a cabo por la Gallup Organization, que lleva más de 80 años estudiando la naturaleza humana y sus comportamientos, se llamó Las causas de éxito. El estudio, en los años 80, incluía a 1.500 personas cuyas vidas y biografías aparecían en las principales publicaciones científicas, artísticas, financieras y sociales de USA. Se les preguntó acerca de cuáles creían que eran las principales cualidades que les habían llevado a ser tan conocidas, respetadas y admiradas. En la muestra había premios Nobel, presidentes de universidades, empresarios millonarios, académicos, escritores, inventores, emprendedores, artistas, deportistas. Después de un exhaustivo estudio concluyeron que eran cinco las cualidades que consideraban como las más importantes para el éxito. Todos los estudios posteriores han dado los mismos resultados:

  • Sentido común, definido como la habilidad para gestionar los elementos esenciales de cualquier asunto, y no perder el tiempo en asuntos menores. También explicado como la habilidad de aprender de la experiencia y aplicar lo aprendido en futuras experiencias. Se parece mucho a la sabiduría de Aristóteles, que decía que es experiencia combinada con reflexión. Eres mucho más sabio de lo que eres consciente. De hecho, basado en tu experiencia, serías mucho más efectivo si aplicaras todo lo que has aprendido. O quizás eres de los que no se conceden tiempo para la reflexión.
  • Pericia. Las personas de más éxito son expertos en lo que hacen y lo saben. Han estudiado, aprendido, practicado y reflexionado hasta ser considerados los mejores en su campo de actuación. Y este sentimiento de ser el mejor es definitivo para la autoestima.
  • Responsabilidad. Estas personas tienden a cuidarse para poder cuidar a otros. No culpan a otros o se quejan, o ponen excusas  cuando las cosas van mal. La prioridad son ellas mismas. Se ocupan de si mismas como las primeras fuerzas creativas de su propia vida. Se ofrecen voluntarias para las tareas más complejas, se hacen cargo de hacer lo que se tiene que hacer.
  • Inteligencia. La inteligencia parece ser un requisito indispensable para el éxito en cualquier campo. Ocurre que esa inteligencia necesaria para el triunfo personal no se refiere al CI (coeficiente intelectual). Muchos de los individuos del estudio no tenían estudios superiores, o tenían unos expedientes académicos mediocres. Más exactamente, se está hablando de la inteligencia emocional, cuyas características son:
    • la capacidad de motivarnos a nosotros mismos,
    • de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones,
    • de controlar los impulsos,
    • de diferir las gratificaciones,
    • de regular nuestros propios estados de ánimo,
    • de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y
    • la capacidad de generar empatía y confiar en los demás.

Para explicarlo de otra forma, el término inteligencia se refiere a la capacidad para movernos hacia nuestros objetivos y en nuestro propio beneficio. Cuando hacemos eso estamos actuando con inteligencia, y cuando hacemos lo contrario estamos actuando con estupidez. Y el mundo está lleno de personas que hacen cosas estúpidas, contra sus propios intereses, todo el tiempo. Todo lo que haces, o te acerca a tus metas o te aleja de ellas. No hay acciones neutrales. Todo cuenta.

  • Orientación al resultado. Esta es la habilidad para conseguir los resultados de los que eres responsable. Las personas objeto del estudio se caracterizan por su capacidad de hacer lo que sea necesario, sea lo que sea. Son personas de acción decisiva. Funcionan haciendo y haciéndolo ahora. No hay dilación, no ha excusas.

 

#29 Las 6 fases de la superación personal

In coaching, emprendedores, liderazgo, motivación on 30 agosto 2011 at 13:09

Otra herramienta que puedes usar para superar con éxito cualquier decepción por grande que sea es gestionarla un paso después de otro. Cuando atravesamos un gran bache, igual que cuando sufrimos la pérdida de alguien querido, es necesario que recorramos paso a paso las seis etapas del duelo:

  • Negación. Cuando tu empresa o tu trabajo no va bien, o tienes un conflicto grave con un compañero o con un jefe, lo primero que haces es no verlo, negar la realidad. No es posible, no me puede pasar a mí.
  • Ira. Se dispara ante la sensación de dolor, miedo y confusión ante lo desconocido. Ira contra ti, contra la otra parte o contra el mundo entero. Es la razón por la que algunas personas estallan cuando reciben malas noticias.
  • Culpa y resentimiento. Miras alrededor para buscar un culpable, y quizás decides que eres tú.
  • Depresión. No sólo en caso de muerte, sino en caso de una noticia grave como la ruptura de una pareja, una amistad, un atentado, etc. Es la desesperación, la confusión, te sientes víctima y no ves salida. Si no estás preparado, puedes achacar el problema a un defecto tuyo, de tu personalidad.
  • Aceptación. Esto ocurre cuando vuelve la luz y aceptas la responsabilidad de lo ocurrido, o de tu respuesta. Empiezas a ejercer control y a usar tus habilidades de nuevo. Aceptas que no tiene sentido seguir hundido. Lo que no mata fortalece.
  • Acción. Cuando levantas la vista y miras lo que puedes hacer, en lugar de lo que ocurrió, elijes conscientemente el futuro sobre el pasado. Te conviertes en la solución, no en el problema. Empiezas a ver las lecciones que se te presentan y a hacer lo necesario.

Cuando te mueves y estás ocupado tu autoestima vuelve a crecer, y controlas mejor tus emociones y tu vida. Dejas de dar excusas y empiezas a progresar. Lo mejor que puedes hacer es atravesar conscientemente todas las etapas cuanto antes, no entreteniéndote en ninguna de ellas más de lo estrictamente necesario.

Como análisis final podemos decir que para superar con éxito la adversidad es necesario que tengas claros tus valores, tus metas y objetivos y tus planes, y el control de tus pensamientos y emociones. Ganas cuando persistes, sin importar lo que ocurra, hasta llegar. La persistencia es una forma de coraje, el coraje de aguantar lo que venga y la cualidad que garantiza el éxito.

Nada en el mundo puede ocupar el lugar de la persistencia. Ni el talento, pues no hay nada más común que gente fracasada con talento. Ni el genio, pues el planeta está cubierto de genios mal empleados. Ni la educación, pues todos conocemos personas muy educadas e infelices. Ni la riqueza, pues el mundo está lleno de ricos desdichados. La persistencia por si sola es omnipotente.

Persistencia es autodisciplina en acción. Cuando usas tu disciplina para persistir con determinación frente a la adversidad, tu autoestima se engrandece. La autodisciplina crea fricción al ir contra tu tendencia natural, y así genera la energía que forja el carácter. Y con un carácter fuerte y claro, tu autoestima es como un cohete.

Y eso ocurre porque nunca, nunca te das por vencido. Nunca.

 

#28 El arte de fracasar con éxito

In emprendedores, liderazgo, motivación on 28 julio 2011 at 18:01

El miedo al fracaso es suficiente para condenarte a una vida mediocre. Pero si has aprendido el miedo, también lo puedes desaprender. El éxito no es posible sin el fracaso. Todo éxito viene precedido de varios fracasos, a menudo muy grandes. Estudiando la vida de aquellos a quienes admiras, de los grandes líderes, deportistas, empresarios, artistas, padres… puedes observar que los más grandes fracasos son la semilla de lo éxitos que forjan la Historia. Las biografías más poderosas  son de hombres y mujeres que fracasaron lo suficiente para aprender a triunfar.

No trates de evitar el fracaso, no gastes energía en esconderlo. Aprende de él y prepárate para el próximo. Si no has fracasado no has crecido. Si quieres alcanzar el éxito, dobla tu índice de fracasos, pues el éxito es lo que hay después de cada fracaso.

Thomas Edison fue el inventor más exitoso del siglo XX, y era uno de los más fracasados. Fracasó más que ningún otro inventor de su época. Tenía una deficiencia de oído. Patentó más de mil inventos (uno cada quince días en su edad adulta) y contribuyó a dar al mundo los perfiles tecnológicos que rigen nuestras sociedades: la industria eléctrica, el sistema telefónico, el fonógrafo, la película cinematográfica…

Su primera patente fue un contador automático de votos, rechazado por un comité del Congreso norteamericano, que le dijo “Joven, si hay en la tierra algún invento que no queremos aquí, es exactamente el suyo. Uno de nuestros principales intereses es evitar fraudes en las votaciones, y su aparato no haría otra cosa que favorecerlos“. Parece que aún no lo han conseguido…

Edison fue el primero en mantener encendida una bombilla incandescente durante 48 horas seguidas. Decidió acometer esta empresa ante la extrema decepción de ver cómo Graham Bell le ganó la carrera de patentar la primera transmisión por voz. Y tuvo que ver cómo se quemaban sin remedio miles de bombillas hasta obtener la primera bombilla incandescente comercial. Este hombre sabía que para alcanzar el éxito hay que hacer números. Es una relación entre el esfuerzo inteligente y la ley del promedio.

Si continúas haciendo a pesar de todo, y pruebas diferentes métodos y formas, y aprendes de cada prueba, y sigues en ello, es inevitable que consigas lo que quieres. Lo que hace el miedo al fracaso es que te empuja a probar y repetir cada vez menos y menos, rebajando consecuentemente las probabilidades de éxito.

Tu trabajo es moverte hacia adelante, tomar riesgos inteligentes, previendo todas las posibilidades y aprendiendo de todo lo que surja. Benefíciate de tus errores y prueba otra vez de distinta forma. La clave de superar la adversidad es superar el miedo al fracaso hasta el punto en que tu deseo sea  actuar con audacia una y otra vez, las veces que haga falta, en dirección a tu objetivo.

Hemos dicho que las emociones controlan tus decisiones y todo lo que haces. Cuando escribes objetivos claros y planes detallados para su logro, y piensas en ello todo el tiempo, surge un poder capaz de sobreponerse a cualquier fracaso. 

No dejes que el éxito te coma la cabeza, ni que el fracaso te coma el corazón. 

 

#27 ¿Crisis? ¿Qué crisis?

In emprendedores, liderazgo, motivación, superación on 22 julio 2011 at 18:12

La portada del Crisis? What Crisis? de Supertramp es una de las más célebres de la historia del Rock. Representa a un tipo con pinta feliz tumbado en una hamaca como si estuviera en la playa, solo que el panorama a su alrededor es de desolación total. Su observación, mientras escucho el tema Another man’s woman, me trae a la cabeza la siguiente reflexión:

Sin importar la educación, el estatus social o la zona del mundo donde hayas nacido, tarde o temprano has tenido que enfrentarte con ciertas dificultades en tus relaciones, estudios, trabajo, o cualquier otra actividad. Cada vez que te enfrentas a uno de estos desafíos externos tienes dos opciones: responder positiva y constructivamente, o dejarte abrumar por los acontecimientos. Si elijes responder, mantener la claridad y ocuparte de lo inevitable, entonces creces, aprendes y te conviertes en alguien mejor. Tu autoestima sube, tu confianza en tus habilidades también sube, y tu propia imagen mejora.

Las empresas pasan por los mismos ciclos de desafío-respuesta. Cuando una pequeña empresa es capaz de superar los inevitables vaivenes del mercado, ésta adquiere mayor capacidad para superar mayores retos. Un profesor mío decía que “las empresas siguen vivas mientras facturan lo suficiente para pagar sus errores”. Cada cierto tiempo todas las empresas atraviesan crisis que si no son bien gestionadas, pueden acabar con ellas.

Las personas somos muy parecidas a las empresas. Nuestra falta de habilidad para gestionar una crisis puede acabar con nosotros, incluso en el sentido literal. Si no somos capaces de superar un determinado desafío, nuestra autoestima baja y nos inhabilita para gestionar eficazmente el siguiente desafío, y así nuestra confianza baja y baja cada vez más.

Como ya se ha dicho antes, todo lo que te pasa está determinado por tus respuestas. En tus respuestas está todo lo que sabes, todo lo que aprendes y todo lo que eres. La experiencia no es lo que te ocurre, es lo que haces con lo que te ocurre. Tu vida y tu personalidad se manifiestan en tus respuestas, y no en las cosas que te ocurren. Por eso los puestos profesionales mejor pagados y de más responsabilidad tienen como requisito indispensable la habilidad de gestionar crisis.

En realidad de lo que estamos hablando aquí es de carácter. Uno de los objetivos prioritarios de mi vida es desarrollar mi carácter, ser mejor, más agudo y más fuerte. Pero el desarrollo del carácter no es tan fácil como pueda parecer. Procuro organizar mi vida con tesón para minimizar imprevistos a menudo desagradables. Uso mi educación, inteligencia y experiencia para evitar cualquier adversidad que pueda ocurrir. Planeo y preparo el día para que transcurra lo más suavemente posible en casa y en el trabajo. Todos lo hacemos, si no somos insensatos. Y a pesar de todos nuestros esfuerzos, la adversidad aparece continuamente. Sin embargo, en ausencia total de adversidad no podemos desarrollar el carácter, no crecemos, no mejoramos, no maduramos. Atrapados en esta universal contradicción, sólo tenemos una opción: elegir estar a la altura de las circunstancias.

Acepta la adversidad como un factor inevitable de la vida, y cuando llegue, mantén la cabeza alta (físicamente), afróntala fijamente y di “soy más grande que tú, no puedes vencerme”. Las personas de más éxito son las que responden mejor cuando vienen mal dadas. El resto es secundario.

Las actuales investigaciones que estudian la inteligencia emocional confirman que se puede predecir la calidad de vida de las personas atendiendo a su capacidad para responder ante la adversidad. Lo cierto es que la mayoría nunca se prepara para la decepción y la dificultad, que cuando llegan sorprenden con la guardia baja y arrollan emocionalmente. Este tipo de gente piensa que el fracaso es una señal de incapacidad, así que cuando ocurre se decepciona fácilmente y pierde el coraje y la confianza necesarios para seguir adelante. Algunos llegan a la depresión, se vienen abajo, se rinden; dejan de trabajar en si mismos y se preocupan más por su seguridad y por su miedo a perder, que por las opciones de avanzar. Sin embargo, la gente de éxito sí se prepara para la adversidad, o al menos ha pensado cómo respondería eficazmente ante ciertas situaciones de dificultad. Mira el problema como algo aislado y concreto, y no como algo general y personal. Desarrolla herramientas mentales para usarlas inmediatamente cuando se presenta la desdicha.

Los mayores líderes se caracterizan por incluir en sus planes todas las posibilidades, sin ilusiones, y prepararse para responder ante el peor supuesto, sea cual sea. En el fragor de la batalla, cuando todo el mundo está confuso y bajo el fuego, son capaces de dar respuestas positivas, claras, concisas e inmediatas. Como el tipo de la portada.

 

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